Revista de prensa

: preg_replace(): The /e modifier is deprecated, use preg_replace_callback instead in /home4/regalale/public_html/pellagofio/includes/unicode.inc on line 311.

ENTREVISTAS

MUNDO RURAL DE TENERIFE Nº 1 MAYO 2008

"Mi objetivo siempre ha sido dar a conocer el mundo rural de Canarias; promoverlo y apoyarlo"


Por J. Suárez Padrón
Cabildo de Tenerife

Yuri Millares. Editor y director de la revista Pellagofio. Esta revista, continuación de la revista Ruta Archipiélago, ha marcado un antes y un después en la valorización del mundo rural de Canarias.

¿Cuál es su trayectoria profesional hasta llegar a interesarse por el mundo rural?

Mi vocación siempre fue el periodismo escrito y con ese fin estudié las carreras de Ciencias Políticas y Sociología, a donde llegué huyendo de una masificada facultad de Periodismo de Madrid. Después de once años en la capital española me marché a Praga. Allí estuve en agencias de prensa y como profesor lector de idioma español en la Escuela Superior de Economía de su universidad. Así pasaron otros dos años muy intensos, hasta que me doy cuenta de lo lejos que me he ido y de las ganas que tenía de volver a mi tierra. Fue entonces cuando, ya de regreso y tras pedir trabajo en el periódico La Provincia, me veo recorriendo los pasillos del Cabildo de Gran Canaria en busca de información, pero me pareció más apasionante conocer la vida y el trabajo de artesanos, pastores, y agricultores de la isla, investigar sobre el patrimonio y la arqueología, redescubrir el paisaje y la naturaleza. Y la isla se me hizo pequeña: amplié mi campo de acción a todo el archipiélago.

¿Es cuando surge la revista Ruta Archipiélago?

Todavía no. Antes estuve recorriendo todas las islas, alternando semanas en unas y en otras. Me adentré en el mundo de las bodegas y la viticultura, descubrí una gastronomía variada y sabrosa. Comencé a publicar simultáneamente en periódicos de varias islas. Hasta que los compromisos con esos periódicos los sustituí por la idea de una publicación propia, en colaboración con un diseñador que también quería trabajar en una revista independiente.

¿Qué filosofía, valores, objetivos perseguía esa idea de revista?

En primer lugar dar a conocer el mundo rural de Canarias, porque veía que había muchas cosas que estaban desapareciendo: tradiciones, oficios, cultivos. Pero no como el arqueólogo que investiga las huellas del pasado, sino para promover y apoyar su supervivencia como una necesidad social y cultural, en definitiva, para valorizar sus productos y defender el paisaje que mantienen.

¿Qué objetivos se han visto cumplidos? ¿Qué dificultades ha encontrado?

Tras varios años editando mes a mes la revista (desde diciembre de 2003, aunque con paréntesis veraniegos), hemos generado un gran interés por los temas que abordamos. Son infinidad los lectores que no sólo nos siguen, sino que nos coleccionan, que nos leen con enorme impaciencia… y que se interesan por toda la información que se refiere, precisamente, a productos singulares y de calidad que incluso desconocían: recibimos llamadas de lectores sorprendidos porque en Gran Canaria hubiera aceite de oliva virgen extra de aceitunas cultivadas en la isla, o porque en Tenerife existiera esa gama tan variada de mieles monoflorales (“¿Pero hay miel de aguacate? ¿Dónde la puedo conseguir?”, me preguntaban). El problema que siempre ha estado sobre la revista como una espada de Damocles es su financiación: es una publicación gratuita, con difusión masiva encartada en periódicos, y eso cuesta un dinero que, más allá de palabras de apoyo, no llega lo suficiente de instituciones y empresas.

La revista cambió su nombre por el de Pellagofio, ¿cuál fue la razón? ¿Se mantienen los objetivos?

Sí. Los objetivos se mantienen, se refuerzan y se profundizan si cabe; todo dentro de una reestructuración de la revista que visualmente se manifiesta en un cambio de nombre para hacerlo más comunicativo e impactante, que a todos los canarios identifica, con el que lectores de otros orígenes también simpatizan. Y con una mejora del diseño con la participación de un nuevo director de Arte, que nos ha permitido presentar páginas más atractivas, más limpias, más agradables con un estilo moderno y claro.

¿Qué personajes interesantes ha conocido y presentado en la revista?

Del mundo rural, bastantes. Hombres y mujeres decididos a llevar una vida de mucho esfuerzo en la agricultura, la ganadería o la pesca. Así de repente, se me ocurre citar al herreño Juan González, quizás el último artesano que fabrica albardas para burros: su oficio se pierde y no hay relevo. En La Palma he visitado varias veces a una repostera que hace los riquísimos almendrados palmeros, Quiteria Rodríguez, que los hornea con leña en una tahona detrás de su casa. Y no todo es gente mayor, también en La Palma recuerdo a un joven herrero, Manolo Villalba que, después de investigar por su cuenta, descubrió y rescató el cuchillo palmero que llamó “tipo Marín Capote”. En Tenerife, en fin, al cabrero Nino Fernández y los collares entachados que fabricaba para sus cabras.

¿Qué retos trae el futuro?

Muchos lectores me preguntan “¿pero hay tantos temas que publicar, no teme que se acaben?”. Al contrario, aún queda mucho por contar… si conseguimos perras para seguir pagando la imprenta. Ese es el gran reto: que instituciones y empresas que desean un futuro para el mundo rural, piensen que una revista divulgativa como Pellagofio es necesaria y casi diría imprescindible, para que colaboren insertando publicidad, que es como pagamos nuestras facturas para aparecer cada primer jueves de mes con La Opinión de Tenerife y La Provincia.

La revista también se presenta en formato digital

En efecto, en el sitio web www.pellagofio.com aparece simultáneamente cada nueva revista que se edita en formato papel. Y junto a la revista tenemos libros y un álbum fotográfico en Internet.

¿Ha pensado en otros medios de comunicación: televisión, radio?

¡Con la revista tengo bastante!

¿Cuál es su opinión sobre la situación de las zonas rurales de Canarias y, en especial, de Tenerife?

La mayoría de la población de Canarias vive en zonas urbanas, pero nuestra calidad de vida depende de que existan el campo y el paisaje. Por múltiples razones. Si no hay quien quiera trabajar el campo, se morirá, y con él perderemos sus productos y su paisaje. En Tenerife hay iniciativas interesantes: existe la marca “Miel de Tenerife” que garantiza al productor un vía de distribución y al consumidor una garantía de calidad y origen; en Tacoronte se ha puesto en marcha un plan de recuperación de fincas de viñedos abandonadas mediante su arrendamiento a los propietarios, en condiciones ventajosas. Todas las iniciativas son pocas, pero el camino pasa por dar a los productores apoyo técnico, buenos precios y salida a sus productos como lo que son: algo único, exquisito, fresco y de la mejor calidad.

brand levitra buy brand viagra spying on mobile