PATRIMONIO > Centro de Interpretación de los Molinos de Fuerteventura

MOLINO DE TISCAMANITA

Velas de paño para el gofio
“Cuando embiste, maja el cielo”

 

Entre los molinos de viento de Fuerteventura que han sido restaurados destaca el de Tiscamanita, integrado en un museo de los molinos de la isla. En perfecto estado de funcionamiento, lo que lamentan majoreros sensibles con su arquitectura es que se tapara su preciosa estampa de piedra vista.

 

FUERTEVENTURA

 

Velas de paño para el gofio

Por Clara P. Betancor

El Centro de Interpretación de Los Molinos, en Tiscamanita, está ubicado en una vivienda tradicional majorera, junto a un molino de viento, y en sus diversas salas se pueden ver y conocer  los distintos elementos de molturación que han sido utilizados en la isla a lo largo de la historia.

En el centro de la primera sala se encuentra una enorme rueda dentada forjada en hierro y también aquí, a través de distintos paneles informativos, se explica la historia de los molinos en Fuerteventura. Así podemos saber que se introdujeron en esta isla entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, y que fue la presencia constante de los vientos alisios y la tradicional economía cerealista de la isla, las circunstancias que favorecieron la implantación de numerosos molinos y molinas a lo largo de todo su territorio. “Se instalaron en lugares abiertos a los vientos dominantes configurándose como uno de los rasgos más característicos del paisaje rural de la isla”, según reza en uno de ellos.

Otra de las estancias está ocupada por una tahona con una tolva. La tahona es un sistema de molienda que utilizaba como fuerza motriz a camellos y burros, siendo las bestias sustituidas a veces por personas llamándose entonces “moler al bote”. Las tahonas se ubicaban casi siempre en una dependencia adosada a una casa y su uso era con frecuencia colectivo, a ella acudían vecinos de todos los pueblos cercanos a moler su gofio y terminaban por convertirse en lugares de encuentro de jóvenes y mayores que pasaban el rato entre juegos y bailes.

Molino y molina
A través de distintos paneles, se explica la tipología y el funcionamiento del molino y la molina. De esta forma, podemos saber que “el molino de viento tradicional, denominado en la isla molino macho, es un edificio de mampostería realizado con piedra, barro y cal, de planta circular y forma trancocónica. Está coronado por una caperuza de madera que gira por medio del timón, alimentandos las aspas al viento”. Se componen de dos o tres pisos: el inferior para guardar las herramientas del molinero; en el central o “cuarto de en medio” se recoge el grano y en el superior se aloja la maquinaria de molturación. La mayoría estos molinos tenía cuatro aspas, aunque los había con seis.

En cuanto a la molina, más moderna, fue ideada por el palmero Isidro Ortega en el siglo XIX. Su gran ventaja sobre el molino era reunir en una sola planta todas las actividades: molienda y manipulación del grano, evitando al molinero tener que subir y bajar escaleras cargando pesados sacos. Consta de una torre de madera que sostiene todo el mecanismo sobre una habitación de mampostería de planta cuadrada o rectangular.

 

Jorge Rodríguez trepa por cada aspa para desenrrollar las velas cuando hay viento para mover el molino./ foto Y. M.

 

ESCRITO EN PIEDRA

 

“Cuando embiste, maja el cielo” 

El molinero Jorge Rodríguez Padilla es el encargado del molino que está en el centro de interpretación. Desafiando la verticalidad, trepa hasta lo más alto de las aspas para luego ir descendiendo, apoyando sus pies en las teleras (palos horizontales que forman su estructura), mientras desenrrolla cada vela: tensa, ajusta y vuelve a tensar porque, como él explica, “cuando coge velocidad, amigo, cualquiera lo aguanta”. Y añade: “La molina da menos trabajo, es bajita, dos pasos y ya está. Pero éste, cuando embiste, maja el cielo”, sentencia sin perder la concentración encaramado a varios metros sobre el suelo. Aún así, parece encantado y con ganas de continuar plantando batalla al viento majorero.

 

El molinero baja otra de las aspas con la fuerza de sus brazos, para colocar la siguiente vela./ foto Y. M.

 

brand levitra buy brand viagra spying on mobile