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SERIE FAROS: LA ENTALLADA (Y 2)

Aerofaro… también para ovnis
Remando desde tierra adentro

 

El faro de La Entallada, en Fuerteventura, fue el último de los construidos en España con la concepción clásica de torre con viviendas para el personal de señales marítimas. Su llamativo edificio presenta una cúpula acristalada para una óptica que también es faro de aviones y guió… incluso a ovnis.

 

FUERTEVENTURA

 

Aerofaro… también para ovnis

Por Yuri Millares

Otro torrero que estuvo de servicio aquí fue Eugenio Ruiz Oses, un practicante andaluz que se hizo torrero y fue voluntario a su primer destino en el faro de Cabo Bojador (Sahara español), antes de llegar a La Entallada para quedarse nueve años sirviendo en el faro y a los vecinos de Gran Tarajal y caseríos cercanos: ejerció de maestro, de practicante, de dentista, cubriendo las necesidades de una población que entonces vivía en condiciones muy modestas y con falta de toda clase de servicios públicos y sanitarios.

Entre sus mil y una anécdotas, Ruiz Oses ríe al recordar sus encuentros con objetos voladores no identificados en las cercanías del faro. Uno de ellos fue regresando de pescar con un amigo, ya de noche. “Vimos un avión como si fuera a estrellarse encima nuestro. Nos bajamos del coche y nos tiramos al suelo y se quedó al lado nuestro ahí, como un helicóptero, oscilando para un lado y para otro, con un sonido que no se oía fuerte ni nada, sino un ssssh silbante. Fuera lo que quiera que sea, al día siguiente cuando llegamos a Gran Tarajal lo contamos y fue el cachondeo padre. Al día siguiente salió en la prensa que por Lanzarote, a la misma hora, se vio un objeto volante no identificado”.

 

El borde del acantilado donde se asoma el faro fue volado en parte en 1953. Hoy cuenta con un mirador, desde donde, si se vuelve la vista atrás, se ve así el edificio./ foto Y. M.

 

ESCRITO EN PIEDRA

 

Remando desde tierra adentro

Eugenio Ruiz Oses vivió nueve años en el faro de La Entallada, donde se encontró un paisaje desértico que le recordaba su anterior destino en Cabo Bojador (Sahara Español), pero eso no le evitó comprobar que la lluvia también hace acto de presencia en estas islas y a veces de forma torrencial. Por eso relata anécdotas de verse rodeado y aislado por barranqueras tras algunas trombas de agua. “El agua corriendo por el barranco se llevaba cabras, bidones y todo lo que encontró”, dice. Una de esas veces estaba comiendo en Tarajalejo y tuvo que salir de las calles del pueblo para incorporarse al servicio en el faro remando en un bote.

 

Fachada principal del aerofaro de La Entallada con sus características tres torres, la mayor de ellas en el centro con su cúpula acristalada./ foto Y. M.